China lo ha vuelto a hacer. El gobierno de este país ha prohibido cualquier mención en los medios de comunicación o cualquier sitio web sobre los “Panama Papers”, también conocidos como los Papeles de Panamá, la fuga masiva de documentos que exponen a gobiernos, personajes ricos y poderosos del mundo entero.
Una agencia del gobierno chino habría enviado una comunicación a los medios de comunicación digitales en la que aseguraban que si habían publicado cualquier mención de este caso debían eliminarla, y que si se encontraba algún material se encontraba en algún sitio web, se les trataría de forma severa.
La censura china se aplica porque al menos parientes de ocho funcionarios chinos estarían mencionados en los Papeles de Panamá, 2.6 terabytes de documentos que muestran los turbios negocios de los poderosos del mundo en los paraísos fiscales.
Los hallazgos que más revolucionaron al gobierno chino fueron los relacionados con actividades secretas del gobierno en el extranjero, y que vinculan a la familia de Xi Jinping, el presidente del país, quien desde 2013 lidera una campaña contra la corrupción que ahora su cuñado, Deng Jiagui, podría echar por la borda.
No conforme con esto, la agencia china también pidió que se elimine cualquier referencia al lavado de dinero del presidente Vladimir Putin.