Según una exclusiva publicada por el diario digital ‘The Information’, cuando Google decidió lanzar su servicio de fibra de 1 Gbps (1.000 Megas) con servicio de televisión y telefonía IP asociado, barajaban la posibilidad de conseguir 5 millones de suscripciones en cinco años; sin embargue según las fuentes del mencionado medio americano, a finales de 2014, más de dos años después de que se iniciara la andadura de Google Fiber, la empresa sólo tenía 200 mil clientes en banda ancha. “El número actual de suscriptores se desconoce -aseguran-, pero está aún muy por debajo de las expectativas iniciales”.
La compañía parece replantearse el plan inicial
En este momento la compañía parece replantearse el plan inicial y tras suspender proyectos como los de San José o Portland, opta por ofrecer el servicio de forma inalámbrica, lo cual le resulta mucho más barato que desarrollar el proyecto de obra pública en el que estaban sumidos para cablear las calles de los Estados Unidos.
En concreto y en base a lo publicado por ‘The Wall Street Jornal’, la expansión de Google en términos de banda ancha inalámbrica alcanzaría doce nuevas ciudades entre las que se encuentran Los Ángeles, Chicago, Dallas y Tampa
Reducción de personal en Google Fiber
Por otra parte, Larry Page, CEO de la multinacional de Internet, ordenó al jefe de su empresa de fibra, Craig Barrat, reducir a la mitad el personal de la compañía; aproximadamente serían 500 los trabajadores afectados.
El anuncio de la salida al mercado con red propia de banda ancha lo realizó Google en 2010 y encendió el primer tramo en Kansas City en noviembre de 2012