Además, el 43% de las estafas registradas hasta la fecha en 2024 han sido dirigidas a billeteras que fueron activadas este mismo año. Este dato sugiere un aumento en la cantidad de nuevas estafas, lo que representa un cambio significativo, considerando que en 2022, el último año con datos tan altos, solo el 29,9% de los ataques se enfocaron en billeteras recién activadas.
Por otro lado, un aspecto bastante alarmante es la reducción en la duración promedio de las estafas. Entre 2020 y 2024, el tiempo promedio que las estafas estuvieron activas se ha reducido considerablemente, comenzando con 271 días para las estafas iniciadas en 2020 y cerrando con 42 días para las que se han ejecutado en 2024. Por su parte, Eric Jardine, investigador de delitos en Chainalysis, ha explicado que “los estafadores han dejado de lado los esquemas Ponzi que abarcan una amplia red y se están enfocando en campañas más específicas, como las estafas románticas o de envenenamiento de direcciones”. Este enfoque más personalizado hacia las víctimas, ya sea a través de redes sociales o mensajes de texto, dificulta el rastreo de los delincuentes, aunque ha habido casos donde se han congelado activos y se ha intervenido por parte de las autoridades. Jardine también advirtió que cualquier persona puede convertirse en un objetivo, lo que hace crucial mantenerse alerta y ser especialmente cauteloso con las comunicaciones personales. “Si se recibe una solicitud de transferencia de dinero, es un momento para estar en alerta”, ha añadido.
Por último, la transparencia del blockchain facilita la comprensión y el descubrimiento de la forma de ataque de los ciberdelincuentes. “Estamos monitorizando de cerca el ecosistema de delitos criptográficos, trabajando junto a nuestros socios para arrojar luz sobre la actividad ilegal. Continuaremos colaborando con las fuerzas de seguridad para interrumpir y prevenir estas estafas a través de nuestras herramientas”, ha concluido Jardine.